TIPOS DE INFIDELIDADES

A medida que pasa el tiempo, una persona va cambiando sus necesidades sentimentales o sexuales. Teniendo esto en consideración, junto a que estas necesidades también pueden variar según el país o la educación de la persona, es lógico pensar que puede haber diferentes grados o tipos de infidelidades.

PUNTUALES O ESPORÁDICAS

Se trata de un tipo de infidelidad muy común en jóvenes. Relacionado directamente con el tiempo dedicado al ocio en sociedad. No obstante, también son comunes en adultos de mediana edad. En este último caso son frecuentes dos formas de infidelidad:

  • Las infidelidades que se producen cuando tu pareja paga por mantener relaciones, más común en varones.
  • Las infidelidades puntuales que se llevan a cabo en viajes, sean laborales o no, eventos, congresos y otros tipos de reuniones sociales. Este tipo de infidelidad está relacionado directamente con un ritmo de vida alto y que al igual que pasa con los jóvenes, se disfruta de mucho ocio en sociedad. Ocurre de igual forma en hombres y mujeres.

En ambos casos son difíciles de detectar en cuanto a la actitud u otros indicios, pues no suele existir relación afectiva. Por tanto, no se producen muchos cambios en la pareja, salvo en caso de que se trate de una persona que tenga un alto grado de culpabilidad y arrepentimiento. Eso sí, si la persona se acaba habituando a este tipo de relaciones esporádicas, posiblemente si afloren algunos indicios típicos de una infidelidad, y será más fácil descubrir la posible infidelidad.

AFECTIVAS

Este tipo de infidelidad es característica de adultos en edad más avanzada o con menos vida social. También puede surgir en jóvenes de escasas relaciones sociales presenciales.

Se trata de un tipo de infidelidad que, tal como su propio nombre indica, sí tiene un factor emocional y afectivo hacia la otra persona, aunque sea probable que ni siquiera hayan mantenido relaciones sexuales.

Es evidente que la característica principal es que se produce en personas con poca interacción social, no obstante, se pueden dividir según la forma en las que se produzcan:

  • En personas de edad avanzada o media alta: Cuando las personas llegan a una edad, es posible que las necesidades sentimentales que tengan sean muy diferentes a las que tienen otros perfiles más jóvenes. Es por ello que, para mantener una relación, es mucho más importante conectar de forma mental que sexual. Este tipo de relación se mantendrá gracias a encuentros puntuales, paseos o encuentros en entornos comunes. Se puede dar también a través de internet mediante aplicaciones de mensajería, emails o redes sociales. Aunque es cierto que de esta forma es más común en jóvenes.
  • Personas jóvenes o mediana edad: Es un caso similar al anterior, puesto que tiene un importante carácter emocional y poco o nada sexual. En este caso la diferencia es que se suelen producir los encuentros a través de email, redes sociales o aplicaciones de mensajería. En este tipo de infidelidad es común que cuanto más tiempo pasen en contacto, más ganan tengan de llevar esa relación al plano físico, ya sea por una de las dos partes o por ambas.

Aunque se trata de una relación afectiva, cuanto menos físicos sean los contactos, por lo general, menos indicios de infidelidad podrán mostrar.

DURADERAS O A LARGO PLAZO

Son las más temidas. Pueden surgir inicialmente como uno de los otros dos tipos de infidelidades: Una infidelidad esporádica con una persona y que al final se acabe repitiendo una y otra vez hasta consolidarse como una relación paralela. O una infidelidad afectiva que se lleve más al plano físico siendo a todos los efectos una relación consolidada.

Debido a que suelen trascurrir durante un tiempo, la persona infiel será más propensa a mostrar los indicios típicos de una infidelidad, con sus correspondientes cambios en la forma de actuar. Será mucho más evidente la degradación de la relación con la pareja oficial. Este tipo de infidelidad es el que provoca mayor número de rupturas en las parejas. Las personas con la que se llevan a cabo suelen ser personas del entorno laboral, estudiantil, o que en general estén presentes en la vida diaria o casi diaria del infiel.

Cuando se trata de estos casos, los sentimientos o apetencia sexual suelen originarse inicialmente de forma involuntaria. Aunque en los casos en los que no existe un contacto tan a diario, por lo general, sí suele existir una voluntad más pronunciada por alguna de las partes, siendo quizás debido a algún problema o carencia en la relación de pareja.

Lo que tienen en común las infidelidades duraderas o a largo plazo es que, por fortuna o por desgracia, sí es más fácil percibir la mayoría de los indicios descritos en esta página web. Puedes consultarlos aquí.